Si tu hijo o tu hija lleva un tiempo estudiando francés, puede que haya llegado el momento de ponerle un objetivo concreto. El DELF Prim y el DELF Junior son las versiones infantil y juvenil del DELF, el diploma oficial del Ministerio de Educación francés (si quieres saber en qué se diferencia de otros exámenes, mira TCF o DELF). Los temas del examen están pensados para su edad, pero el título que consiguen vale exactamente lo mismo que el de un adulto. Y no caduca nunca.
¿Cuál le corresponde?
El DELF Prim está pensado para niños y niñas de primaria. Tiene tres niveles: A1.1, A1 y A2. El A1.1 solo existe en esta versión; es un primer escalón para que la primera experiencia con un examen oficial sea asequible.
El DELF Junior es para adolescentes de secundaria y llega hasta el B2: A1, A2, B1 y B2. La estructura es la misma que la del DELF de adultos, pero con situaciones de su día a día: el instituto, los amigos, el ocio, las redes.
Para los niveles más altos, C1 y C2, no hay versión juvenil. Quien llegue ahí se presenta al DALF de adultos.
¿El diploma es «de niños»?
No, y es lo que más sorprende a muchas familias. Un DELF A2 obtenido en la versión Prim, en la Junior o en la de adultos es el mismo diploma. En el título no pone «Junior»: pone DELF A2, y punto. Lo único que cambia es de qué tratan los ejercicios.
Cómo es el examen
Se evalúan las cuatro destrezas: entender lo que oyen, entender lo que leen, escribir y hablar. Las tres primeras se hacen en una sesión colectiva, y el oral es individual, frente a un examinador.
Ese oral es el que más respeto les impone y, a la vez, el que más les aporta. Un chaval que a los 12 años ha mantenido una conversación en francés delante de un examinador llega a los 18 con una seguridad que se nota.
Por qué merece la pena
Más allá del papel, lo que vemos en la academia es que tener una fecha de examen cambia la actitud. «Aprender francés» es algo abstracto; «aprobar el A2 en mayo» es una meta que entienden y que les motiva. Además, es su primer diploma internacional, algo que podrán sumar a su expediente y, más adelante, a su currículum.
Cómo saber a qué nivel presentarle
La nota del colegio no siempre es una buena pista. Lo más fiable es una prueba de nivel con un profesor que le escuche hablar y lea cómo escribe. La idea es presentarle a un nivel que ya domine: aprobar le dará confianza para el siguiente, mientras que suspender por haber ido demasiado alto puede quitarle las ganas.
Para prepararlo, lo que mejor funciona es que hable mucho, a ser posible con alguien nativo; que lea y escuche cosas de su edad en francés, como cómics, series o vídeos, y que haga un par de simulacros completos antes del día del examen.
En nuestras clases de francés para niños y jóvenes trabajamos justo eso, en grupos pequeños y del mismo nivel, como complemento a lo que ven en el colegio.
Preguntas frecuentes
¿El DELF Junior caduca?
No. Como todos los DELF, es válido de por vida.
¿Puede un adulto presentarse al Junior?
No. Los adultos se presentan al DELF «tout public», que da exactamente el mismo diploma.
¿Qué nivel es el más habitual en secundaria?
Depende mucho del alumno, pero es frecuente presentarse al A2 o al B1 en los primeros cursos y dejar el B2 para el final.
¿Quieres saber si tu hijo está listo para su primer DELF? Pide una clase de prueba o llámanos al 634 53 52 19 y lo vemos juntos.









